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Alquiler Coches Menorca y la conducción Defensiva

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En teoría, el tráfico es un hecho social que transcurre en un espacio compartido (calles, carreteras…) donde los conductores deben convivir pacíficamente de acuerdo a unas normas. Pero, con frecuencia, conocer y respetar dichas normas no es suficiente y el conductor tiene que andarse con mucho ojo y ‘sabérselas todas’ para esquivar los accidentes. En Menocar, tu alquiler coches menorca, queremos darte a conocer estas normas para que tus vacaciones en Menorca sean perfectas.

La conducción preventiva es la forma más inteligente de conducir un vehículo

No se trata de una conducción temerosa, lenta o aburrida, sino de ser consciente de la responsabilidad de conducir un vehículo, ser cortés, cívico y racional,mantener la concentración, valorar nuestro nivel de conducción con humildad y prestar atención al mantenimiento del vehículo, entre otras precauciones.

La mayoría de los accidentes de circulación no son fortuitos, sino provocados por fallos humanos. En esta línea, dominar la conducción defensiva puede ser la diferencia entre tener un accidente o no.

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La observación es una de las claves en la conducción defensiva. El conductor que en todo momento sabe lo que ocurre a su alrededor -mira a lo lejos y vigila los retrovisores y los ángulos muertos en los espejos- siempre tiene más posibilidades de salir bien parado ante un imprevisto. Detectar a tiempo a los conductores distraídos puede ser muy útil para evitar un susto. Los ‘síntomas’son inequívocos: dificultad para mantener su carril, volantazos para no salirse o conducción errática. Muy posiblemente, al adelantarlo le veamos más atento al teléfono móvil que a conducir. Aquí,como en otros muchos casos, aplicamos otro de los principios de la conducción defensiva: mantener las distancias, cuanto más lejos, mejor. Igual que cuando oscurece, es de noche o llueve, ya que la falta de luz o el mal estado de la vía imponen conducir más despacio y guardar mayores distancias de separación.

Otros de los puntos conflictivos son las intersecciones y las incorporaciones en carriles compartidos, de aceleración, deceleración. En un cruce con prioridad, por ejemplo, anticiparse a la ‘jugada’ reduciendo la velocidad sumado a un aviso con luces o claxon (solo fuera de ciudad) son las medidas a tomar más apropiadas si desconfía del conductor que espera a que usted pase.

Por otro lado, al margen del comportamiento de los demás conductores, uno mismo debe tomar precauciones igual o más importantes. Nunca sorprender con movimientos inesperados e informar de las maniobras con los intermitentes, ejecutándolas de forma gradual. Adoptar una conducción sosegada -sin acelerones ni frenazos, con marchas lo más largas posibles. Y por último, el conductor debe ser consciente de sus propias limitaciones, de su estado anímico y condición física: el cansancio, el alcohol o los medicamentos e incluso la falta de experiencia son inconvenientes ‘controlables’. Al conductor estresado, con sueño o bebido se le pasarán por alto esos detalles que marcan la diferencia.